
Tejer hilos de plata con la precisión del alma, transformando el metal frío en una filigrana viva que cuenta la historia de nuestro pueblo.
La delicadeza del metal como herencia y escultura.
Mi taller es un espacio donde el fuego y la delicadeza se encuentran. La filigrana luqueña no es simplemente joyería; es una técnica de paciencia matemática donde hilos de plata purísima, tan delgados como un cabello, se retuercen y entrelazan a mano para rellenar estructuras que desafían la rigidez del metal. Mi propósito es llevar este arte ancestral a formas contemporáneas, demostrando que la tradición puede ser sumamente vanguardista.
Trabajar en el soplete y el yunque hoy en día es una forma de mantener viva nuestra memoria colectiva. Cada pieza terminada lleva consigo horas de respiración contenida y movimientos milimétricos. A través de mis obras y colecciones, busco que las personas redescubran la filigrana no como un objeto del pasado, sino como una joya de autor atemporal, cargada de identidad paraguaya y un valor humano incalculable.
Sobre mi
Elías Gómez (Luque, 1981) es maestro orfebre y diseñador de joyas de alta gama, reconocido por su dedicación a la conservación de la filigrana tradicional y su fusión con el diseño contemporáneo. Criado en los talleres artesanales de su ciudad natal, perfeccionó sus estudios en orfebrería clásica, técnicas de fundición y micro-engaste de piedras nativas.
Director del Espacio Plata Viva, su carrera se ha centrado en la investigación de nuevos acabados y la resistencia de los metales preciosos, buscando rescatar los diseños iconográficos coloniales para adaptarlos a la joyería moderna. Su trabajo ha sido expuesto en bienales de artesanía y diseño de la región, posicionando la filigrana paraguaya como un sinónimo de lujo ético y herencia cultural tangible.




